Olvidarte antes de olvidarme

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Fuente: OMSHIVAOM

Y es que pasa que, sin saber cómo, un sentimiento terrible se apodera de  nosotros hasta desbaratarnos por completo y dejarnos mal porque se han desvanecido nuestras ilusiones.

Muchas veces esto nos sucede cuando finalizamos una etapa o cuando se termina alguna relación. Es importante que recuerdes que toda relación afectiva se basa en vivir la vida junto a una persona. Jamás cometas el error de vivir tu vida por y para esa persona, colocando el fin de tu felicidad en sus manos

Cuando terminamos una relación o alguna etapa de nuestra vida, lo más difícil es olvidar, y todos nosotros tenemos claro que olvidar no es fácil, porque no existe una pastillita mágica que podamos tomarnos para que esto suceda de una vez por todas.

Aunque siempre debemos tener en cuenta que olvidar, de hecho, no es la solución más rápida, pero si es la más efectiva de todas.

La técnica está en ir bajando “el volumen” del recuerdo, de desactivar su importancia para que ese ruido, no nos impida volver a vivir con equilibrio y dignidad. Porque quien nos hace olvidar quiénes éramos, no tiene derecho a perdurar de forma significativa en nuestra memoria.

¿Cuándo me olvidé de mí mismo?

La necesidad de olvido llega tras haber tomado una decisión y haber dado el paso. Por tanto, va implícito un gran acto de valentía y madurez emocional al percibir que necesitábamos dejar algo que nos estaba causando daño.

Por muchos días que pasen, por muchas estaciones que veas pasar ante tu ventana, el tiempo no te hará olvidar. Lo que sí te permitirá es poner las cosas en su lugar y sobre todo madurar. Porque lo que es difícil de verdad es olvidar a quien te hizo olvidarlo todo.

Si has vivido una relación de estas características, en la que llegaste a darte cuenta de que estabas dejando de ser tú mismo, sabrás sin duda el largo proceso de recuperación y sanación interior que conlleva el volver a “reencontrarnos”.

¿Qué hace que lleguemos a estos extremos? ¿Por qué nos dejamos llevar de una forma tan ciega por y para otra persona?

De alguna manera, lo que llegamos a hacer es “diluirnos” con la persona que amamos perdiendo nuestra indentidad.

El problema está en que muchas veces lo hacemos de libre voluntad, completamente enamorados y entendiendo de esta forma el amor y la propia relación. Poco a poco va llegando un punto en que valoramos las necesidades del otro como más importantes que las nuestras. Te sorprenderá saber que no siempre hay una imposición de un miembro de la pareja sobre el otro para que esto ocurra.

Es increíble que esto sea la causa de la mayor parte de nuestros sufrimientos al terminar una relación, en mis sesiones de coaching es la causa principal del por qué mis coachees las contratan. Por lo cual me permití ir a más profundidad para estudiar este tema.

Dentro de la psicología popular, se habla por ejemplo del síndrome de Wendy, en referencia al personaje de Wendy Darling en la novela de Peter Pan. Son, generalmente, mujeres que entienden el amor “como ofrecimiento total al otro”, atendiendo y cuidando a la pareja mientras se dejan a ellas mismas en un segundo plano.

Si hay un miembro de la pareja encargado de tomar decisiones, y de priorizarse por delante del otro, se genera una relación desigual condenada al sufrimiento. La otra persona verá vulnerada su autoestima y su integridad, será, por así decirlo, como ese satélite que da vueltas alrededor de un planeta, sin rumbo, sin luz y cada día más a la deriva. El olvido por uno mismo llega de modo progresivo y de forma irremediable.

Puesto que tienes corazón, el olvido será esa ancla hundida en él que pocas veces te permitirá ser libre de los recuerdos del ayer. Ahora bien, en ocasiones lo que buscamos no es olvidar la relación en sí, sino desvanecer esa persona que éramos antes y que tan poco tenía de nosotros mismos.

Hay relaciones que nos convierten en alguien que no somos. Nos vuelven frágiles, vulneran nuestros valores y trafican con nuestros sentimientos. Cuando te mires al espejo y no te reconozcas debido a esa tristeza impresa en tu expresión, reacciona.

Quien te convierte en alguien que no eres, en realidad no ama lo que eres. Sino a la imagen que ha creado o que él mismo tiene en su cabeza.

  • La pareja que esté a tu lado debe respetar tu esencia, tu luz, tu persona en todos sus matices.

  • En el momento en que desee cambiar algo de esto, y tú lo permitas justificando que lo haces por amor, empezarás a caminar por un abismo muy peligroso.

  • Siempre llega un momento en que haces balance de cómo te sientes y de lo quemereces. Si hay más lamentos que felicidades, y si eres consciente de que mereces equilibrio y sobre todo felicidad, serás valiente para dar el paso.

  • Ten en cuenta que en realidad, no se trata de olvidar cada día vivido en esarelación. Se trata de recordar sin que te duela, y eso es algo que el día a día te irá permitiendo.

Siempre será más difícil olvidar a quien te dio cosas buenas que recordar. Si solo te ofrecieron lágrimas y decepciones, déjalos ir de tu mente y tu corazón, como esa astilla clavada que por fin, te permite respirar.

Fuente: OMSHIVAOM

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